miércoles, 9 de abril de 2014

"Recuerdos" (19-20 de diciembre del año 2001) - relato -

"Recuerdos" (19-20 de diciembre del año 2001) 

En esa época yo trabajaba en la escuela 78 del km 27, me pagaban en patacones, una hora de viaje y caminar 4 cuadras, barrio pobre, la necesidad principal era de 4 docentes para dar clases de verano y que los pibes, así, pudieran acceder al comedor de la escuela. 
El único docente que se había presentado era yo, el director me dio las directivas, valga la rebundancia, y con estos calores tenia que tener 40 chicos de 6 a 12 años en una sola aula, de aproximadamente 5 metros por 3, durante 3 horas, enseñándoles dibujo. Todo para que a las 12 del mediodía pudieran acceder a un plato de comida. Hecho, pongo el pecho. 

No teníamos herramientas, solo una caja de tizas y cartón que iba reciclando para armar mascaras, pecheras de guerreros, sombreros de princesas y lo que se me fuera ocurriendo. Mi día empezaba tomando lista a 40 chicos, algunos pasaban los 12 años, obviamente me hacia el gil, no pensaba negarle la entrada a nadie; me tocaba enseñar teoría media hora, que es algo de matemática especializada y algunos datos sobre paletas de colores y demás datos que hacen a la formación pictórica, luego, media hora de practica que al principio pudo ser una hora, pero pasadas las dos primeras semanas se volvió media hora con mucho esfuerzo para no perder el interés con lxs alumnxs que mas deseaban aprender y listo... había perdido toda su atención, la hora y media siguiente se pasaba entre separar peleas, intentar que nadie saliera lastimadx en las guerras de tizas, y negociar con los mas aguerridos. 

- Bueno chicos campeonato de truco -. 

Cuando le propuse, al director, darles una hora de educación física, dado que yo era el único docente que se había acercado al colegio, y mayormente porque los chicos necesitaban descargar toda esa energía y era inaudito mantenerlos en ese horno que oficiaba de aula durante 3 horas, la respuesta fue que no, y que no podían jugar a las cartas tampoco. Le dije con cara de "vos me estas jodiendo?", - es imposible mantenerlos 3 horas en el aula sin que se maten! - A lo que el muy desgraciado me dijo, que mi problema era que no tenia experiencia, el muy hijo de puta (y perdonen las putas) venia 10 minutos a la semana, y no tenia que estar con esos grupos de hermanitxs que tenían la misma ropa de lunes a viernes, ultimo día en el que me daba cuenta que no se habían bañado en toda la semana. Cuando les preguntaba a lxs chicxs por sus papas, me decían, están presos, o, no sabemos, vivo con mi abuela. 

Cada día, al salir de la escuela, me armaba un porro del tamaño de mi dedo gordo, y me lo fumaba caminando despacio hasta la parada de colectivo, muchas veces me fui llorando de la impotencia, trataba de concentrarme, y convencerme de que esa no era mi vida, y de que, "que puedo hacer yo mas de lo que estoy haciendo?". Las cocineras, unas matronas gigantes me adoraban, y como no, si sabían lo difícil que era, almorzaba con ellas mientras las ayudaba a que los pibes las respetaran, ellas eran las que les cocinaban - chicos a las mujeres se les habla bien, chicos ellas son las señoras que con mucho amor les cocinan, chicos... - Difícil que los pibes no expresaran su descontento por la vida de mierda que tenían con lxs representantes de cierto orden, que veníamos a ser nosotrxs. 

Un día, ya entrando en el segundo mes, llego una maestra, muy naif, que casi le agarra un ataque de nervios al segundo día, y ahí dividimos el curso, los mas quilomberos con Rodo que los controla, y yo queriéndome cortar los huevos frente al peso de la realidad, yo no quiero controlar a nadie. 

A estos pibes intentaba fijarles herramientas, les decía que el arte era una salida de la pobreza, que la mente era un trampolín hacia ideas nuevas y desarrollo de oportunidades frente a la adversidad. Como me costaba no reírme de lo que trataba de enseñarles, los pibes robaban para comer, mierda, como me dolía verme a mi mismo de chico cagado de hambre saliendo a robar un poco de pan en el espacio que podía salir de la escuela doble escolaridad a la que iba. Y los pibitos, que magnifica imaginación, las cosas que hacían!! y yo sentía que me moría, esos pibes eran maravillosos, y el mundo de mierda en el que vivimos los estaba arruinando. 

Lloraba, ¿que te voy a decir, que no?
Un día 4 de los mas astutos se habían escapado y los seguí, para divertirme, no los iba a retar, mejor si andaban ocupados, porque eran unos demoñitos, el mas ladino tenia una imaginación que realmente me daba pena que se desperdiciara, y una maldad que me hacia pensar que no la pasaba muy bien en su casa, un día lo amenace con que si no se portaba bien, lo iba a suspender, y se puso a llorar y a pedirme por favor que no, que se iba a portar bien, obvia mentira, pero que podía hacer, dejarlo sin comida? no jodan!; así fue que los cuatro se metieron adentro de un aula donde guardaban fideos y harina, yo escondido los miraba y escuchaba. 
- no la harina no, agarra los fideos - 
- No llego! con la harina hacemos pan! - 
- Agarra los fideos!! - 

Que están haciendo chicos? pregunte haciéndome el tonto, se dieron vuelta, el chico que había usado un caño de barreta para forzar el armario de donde sacaron un paquete de fideos, la revoleo hacia atrás, como si con ese acto se volviera invisible, uno se adelanto y me dijo "nada" con las manos atrás escondiendo el botín. 
Me reí, ellos descomprimieron el susto, y les dije: lo que ustedes están haciendo no esta mal si es que tienen hambre, yo se que están robando para comer, y yo no los puedo retar, yo también fui chico y tuve hambre, yo también robe para comer, pero chicos tienen que saber, que esta comida es para todos ustedes, se están robando solos. Así nos pusimos a charlar y me contaron un poco de sus vidas, uno de ellos me contó que en su familia el único que trabajaba estaba preso, obvio por robar. Que la mama de otro no aparecía desde hacia meses y que el viejo era borracho y nunca estaba, historias calcadas, el papa de otro estaba preso también, no supe bien por que. 
Lo único que pude aconsejarles, desde la lógica, era que si necesitaban comida, fueran a los grandes supermercados como el Coto y esas cadenas de supermercados donde los dueños son unos hijos de yuta, y que ahí le robaban a un hijo de yuta, y eso estaba bien. Época de saqueos por hambre. ¿Y que carajos les podía decir? los veía que se estaban cagando de hambre! Que laburen? nenes de 8 años? de que? no había laburo para la gente grande, que laburo iban a hacer ellos? 

Aguante los dos meses, solo para que pudieran almorzar, al director no lo vi mas de 3 veces, me hubiera gustado hacerle mierda el cochecito nuevo. Gente de mierda me pareció. El tenia mas experiencia, cobraba como 10 sueldos míos, por ser "hijo de" y ya se le había secado el corazón o nunca tuvo, porque así son los burócratas y los ñoquis, gente sin corazón que no sirven para una mierda, y yo me volvía en el 180 y a veces se me escapaban los lagrimones de los ojos. 

Abandone la enseñanza, yo no quería ser un control social, yo quería darles herramientas, y esas herramientas no les servían, esos nenes tenían hambre, tiempo después, potencie, cocine y ayude en varios comedores, al tiempo que daba talleres gratuitos de plástica y compartía algunas disciplinas que estaba aprendiendo. 

Y siempre me pregunto ¿Los muertos son los que se mueren o los que sabemos que se van a morir?

Señores políticos:
Váyanse todos a la reconcha de sus madres, si me hacen bien el favor. 
Si ya se, algunos saqueos fueron orquestados, querían voltear a delarrua y hacerse con el poder, pero la que se vino después no la podía manejar ni el cabezón ni nadie, se les fue de las manos y el pueblo gritaba en las calles, "Que se vayan todos que no quede ni uno solo". Pero no, se quedaron. 

Buen día. 

Rodrigo.



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